La vida es aquello que va sucediendo mientras estás ocupado haciendo otros planes - John Lennon

miércoles, 23 de marzo de 2011

Pasado - presente - futuro

Ayer encontré unas cartas de viejas amistades y amores. Pensé en no leerlas, pero quise recordar que fue lo que viví así que una por una las analicé y comparé entre ellas. Llegué a la conclusión que en mi vida tuve personas con sentimientos bastante efímeros. Fuertes, pero efímeros.

Encontré lo siguiente: promesas de amistades y amor eterno, regalos muy elocuentes o por lo menos con mucho esfuerzo, desamor repentino, amores que se convertían en amistades.

Es increíble como uno a través de la palabra puede hacerse entender tanto, y a la vez deja en las cartas otro tipo de detalles. Por ejemplo: cuando uno esta perdiendo afecto comienza con la falta de apodos, los cuales uno usa para demostrar que el ser al que uno le escribe es tan especial que no se conforma con su nombre para llamarlo, tiene que darle alguna distinción. El uso de las frases cliché: ¡feliz cumpleaños, ojala tengas un excelente año! Frase que le escribo a mis compañeros de trabajo por ejemplo, pero que encontré en estas cartas previamente mencionadas.

Recordando todo lo que viví mientras leía esas cartas me puse a pensar que me pasa a mí cuando escribo. Es verdad que hay días que estoy más inspirada que otros, pero esta falta de inspiración parte de lo problemático que puede ser a veces escribir nuestros sentimientos. Soy una persona miedosa, lo admito. Tengo miedo de lo que pueden hacer mis sentimientos, de volverme una conformista, o lo que es peor una mentirosa. Básicamente no tengo miedo de lo que siento, sino de lo que puedo provocar con eso. Es medio contradictorio, lo se.

Las personas cambiamos constantemente, pero creo que a la gran mayoría nos cuesta ser sinceros con nosotros mismos. Creo que muy pocas veces nos analizamos lo suficientemente bien para determinar a quien queremos en nuestra vida y a quienes no. Sobre todo cuando a esas personas las tenemos muy cerca.

Cuando miro en retrospectiva me odio y me envidio al mismo tiempo. Me envidio por haber disfrutado tan ingenuamente de las relaciones, pero me odio por no haber leído entre líneas.

Puedo estar dando 20 pasos atrás, pero se que mañana voy a dar aunque sea uno para adelante.

lunes, 21 de marzo de 2011

Inserte una idea aquí

Hace mucho que no escribo acá. Cuando lo creé estaba dispuesta a escribir día a día que era lo que estaba viviendo pero últimamente fueron tan pesadas las cosas que pasaron que no encontraba ni tiempo ni manera de expresarme. Por eso ahora con las ideas un poco más clara decido volver a este espacio.

Estoy a punto de lograr lo que hace mucho estoy buscando: independencia (casi) total. Pero me encuentro con una dualidad importante, la cual se esta haciendo muy difícil manejar. Por un lado esta mi felicidad, después de todo lo estoy haciendo porque tengo los medios y las ganas. Por el otro lado esta mi familia. Se que molesta bastante que decida seguir adelante por mi cuenta, pero es más dolor que molestia. Dolor por perder a la hija más chica, afrontar que termino siendo puramente mi decisión irme sin influencia de nadie.

Creo que lo más difícil de entender es eso último, y no solo para ellos para mí también. Supongo que nunca fui vista por ninguno de nosotros tres como alguien de tomar iniciativas, sino que siempre se pensó que las cosas buenas que hacía era gracias a alguien más y las malas por culpa de alguien más, esa última tuvo muchas veces a mi hermana como culpable. Pero es un planteo erróneo, después de todo estoy orgullosa de poder decir que las influencias, malas y buenas, fueron pocas en mi vida y soy una persona de bastante incentivo. Lo suficiente para satisfacerme.

No voy a hablar de porque decido irme, realmente me gustaría decir que únicamente es porque todos necesitamos independizarnos en algún momento de nuestras vidas, dejémoslo en el simple hecho de que no soy compatible con ciertas actitudes, comportamientos diarios que terminaré tratando con mi futura psicóloga o psiquiatra llegado el día.

Después de hablarlo con las personas más queridas voy a seguir la recomendación general: voy a seguir buscando mi felicidad cueste lo que cueste. Y si eso aleja a ciertas personas es por el egoísmo que tienen dentro, el cual no les permite ver lo feliz que podemos ser si pensamos un poco en nosotros mismos. Tengo que acostumbrarme a que pensar en mí de vez en cuando no esta mal, no me convierte en una mala persona, es más me convierte un poco más en persona.